Sobre la huelga iniciada el 16 de noviembre en el puerto de Valparaíso, que esta semana se aproxima al mes de duración, las y los dirigentes sindicales de Izquierda Libertaria declaramos lo siguiente

Sobre la huelga iniciada el 16 de noviembre en el puerto de Valparaíso, que esta semana se aproxima al mes de duración, las y los dirigentes sindicales de Izquierda Libertaria declaramos lo siguiente

10 de diciembre de 2018

Paro portuario, Frente Sindical Izquierda Libertaria

Sobre la huelga iniciada el 16 de noviembre en el puerto de Valparaíso, que esta semana se aproxima al mes de duración, las y los dirigentes sindicales de Izquierda Libertaria declaramos lo siguiente:

Que quienes protagonizan esta huelga son compañeros cuyos salarios se empujan permanentemente a la baja, que realizan apenas uno o dos turnos a la semana debido a la nula regulación de entrega del carnet rojo, en condiciones de severa explotación y bajo un régimen de eventualidad sumamente precario e inestable: sin remuneración mínima, sin indemnizaciones ni fuero, sin tampoco vacaciones, pre ni post natal, ni pago de capacitaciones ni reconocimiento de la labor como trabajo pesado. Sus condiciones de seguridad laboral, además, son las mismas que han puesto en evidencia los fallecimientos de José Ulloa en Huasco, Jorge Chilcumpa en San Antonio, Claudio Gutierrez en Lirquén, y José Guajardo en Coronel durante las últimas semanas.

Que, pese a esto y gracias a una ardua labor, estos compañeros han logrado levantarse, teniendo que sobrepasar también a sus corruptas dirigencias actuales, enquistadas por los patrones que hoy defienden a brazo partido. Estos dirigentes se habían encargado hasta ahora de aniquilar todo atisbo de protesta contra las condiciones laborales mencionadas, además de obligar a los trabajadores a recibir buques de otros puertos en las anteriores movilizaciones nacionales, marcándolos como rompe huelgas para el resto del país.

Que, por lo tanto, lo que está en juego hoy en día es mucho más que el resultado de una huelga: es remover a dirigentes traidores a nuestra clase y recomponer las confianzas en todo un sector, que además ha demostrado como la unidad y la movilización pueden conseguir la legislación de mejores condiciones.

A esto se debe que la empresa Ultraport prefiera sufrir pérdidas enormes en comparación con las demandas de los trabajadores, e igualmente recurra a la utilización de carabineros como guardias privados, al matonaje y al ofrecimiento de pagos superlativos del valor turno para quebrar la huelga, tal como aconteció en Puerto Angamos hace algunos años.

A esto se debe también que todos nuestros esfuerzos están puestos en apuntalar la solidaridad de clase que ha comenzado a expresarse con paros en distintos terminales del país. También la disposición permanente de nuestra compañera Gael Yeomans en el congreso.

En el mismo ánimo, hacemos un llamado a todas y todos los trabajadores del país que solidaricen con los esfuerzos de unidad que está encabezando la Unión Portuaria de Chile. En años anteriores, fueron estos trabajadores quienes se movilizaron por las condiciones laborales y previsionales de todo el resto, y hoy más que nunca es tiempo de devolverles la mano.

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